
Muchas veces somos sin darnos cuenta, nosotros mismos los artífices de nuestras frustraciones porque nos saboteamos en forma constante con pensamientos destructivos que resultan devastadores para nuestra autodeterminación a la obtención de logros personales, laborales o económicos.
Nadie podría negar que en el arte del sabotaje, somos muchas veces y sin formación académica alguna, expertos de primera línea.
Y es en estas prácticas “ad honorem” sobre nosotros mismos, donde vertimos toda clase de recursos técnicos para lograr nuestro objetivo final: El Autoboicot.
Existen ciertas trampas en las que solemos incurrir cuando tememos emprender algo que al mismo tiempo deseamos.
Esas trampas son: El “nopuedismo” , el “debeísmo” , el “conformismo”.
El “NOPUEDISTA” es una especie conminada a su autodestrucción, toda vez que se convence de su “no poder” nada y es entonces cuando en tono lastimero lanza su monocorde queja “yo quisiera empezar yoga pero nooooooo puedo “ y así el “quisiera pero no puedo” se instala en su vida como una constante que abona su lamento y funciona como un ancla que lo aferra a la frustración.
El “DEBEÍSTA” en cambio, es mucho más convincente y sus argumentaciones resultan innegablemente sólidas, ya que con tono firme y determinado suele decirnos “yo debería pedir el aumento que me corresponde pero conservar mi trabajo es lo proritario hoy y no debo extralimitarme” y entre debe y debe solo termina debiéndose a sí mismo la oportunidad de obtener lo que de suyo le correponde y sus “debería” continúan paralizándolo.
El “CONFORMISTA” es un ser muy relajado, que suele hacer gala de una filosofía orientaloide y su frase de cabecera es “ es lo que hay” sin hacerse responsable jamás de que “lo que hay” no es más que “lo que hacés que haya” y es entonces que deambula por la vida creyendo que su ausencia de logros es responsabilidad del universo o de la coyuntura existente porque “es lo que hay” y él lo toma sin intento alguno porque “haya algo diferente a lo que hay” al menos para él y asido al conformismo continúa su camino.
No te entrampes, vive tu vida siendo un PUEDOÍSTA autodeterminado a querer y poder.
Clr. Analia Forti
ESCUCHAME ANALÍA, YO QUISIERA TOCAR EL PIANO COMO MARTHA ARGERICH, PERO NO PUEDO.... ¿ESTO SERÍA UN TÍPICO CASO DE "NOPUEDISMO"............? CONTESTAME, POR FAVOR
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